El alcohol, sobre todo el vino, se ha convertido en una de las bebidas preferidas de los marroquíes, sólo superado por el tradicional té. Beber alcohol en la vía pública está prohibido, pero su consumo es libre en el ámbito privado.
Suena la música mientras se sirven aperitivos en un antiguo palacio de la ciudad imperial de Mequínez, en el que las barricas de vino sostienen candelabros como decoración; Marruecos vuelve a vivir su “Fiesta de la Vid”, que se celebra todos los años, y los asistentes degustan los mejores vinos de 2007. El único problema es que el alcalde de Mequínez es musulmán estricto. “¡Cuidado, esto es una fiesta de la vid, no del vino!”, advierte Mehdi Buchaara, subdirector general de los Celliers de Meknès, la mayor bodega de Marruecos. Aunque Mequínez es la capital marroquí del vino, también es el feudo de los musulmanes radicales del Partido Justicia y Desarrollo (PJD).
Las cifras oficiales indican que los marroquíes consumen 50 millones de litros de bebidas alcohólicas al año, de los cuales 30 millones son botellas de vino. Lo que sitúa al alcohol en la segunda posición de bebidas consumidas, detrás del té, pero por delante de la leche.
Hoy en día, Marruecos alberga 12.000 hectáreas de viñedo y produce 33 millones de botellas al año. En 2006, el Estado recaudó 23 millones de dirhams (2 millones de euros) en impuestos sobre el alcohol: 50 millones sobre la cerveza y 20 millones sobre el vino y las bebidas espirituosas.
Tres cuartas partes de la producción son de vino tinto, el 20% de rosado y el resto de blanco. La facturación asciende a 1.000 millones de dirhams (88 millones de euros) y el sector da trabajo a unas 10.000 personas.
“La producción se ha duplicado en 15 años, pero lo que marca la diferencia por encima de todo es el aumento de los vinos de calidad y las uvas de primera clase”, insiste Buchaara. Hace 20 años, el 70% de todo el vino marroquí era de mesa, ahora la mitad aspira a una calidad superior.
El país en cifras
Población: 33 millones de habitantes.
Superficie: 446.550 km2.
Superficie vid: 12.000 hectáreas
Marruecos posee sus propias variedades de uva, como la Farhana, Hasseroum y la Rafsai. Además, éstas conviven con las europeas Alicante, Bousllet, Carignah, Cinsault Clairette, Chardonnay, Merlot y Syrah Ugui Blanc.
Cuenta con al menos cinco zonas dedicadas a la producción de uvas: Berkane y Augud, Mequínez-Fez, Casablanca, Rabat y Gharb. De ahí se derivan ocho denominaciones de origen: Guerronane, Benim’tir, Sais, Beni Saddem, Zerhoune, Gharb, Zemmour, Cellah y Zenata.
Los tipos de vino son Tarik, Chantezebled, Roug de Guerronane, Vino Gris, Rhab, Sella, Zemmour y Zaer.
Publicada el miércoles, 30 de enero de 2008